Durante el proceso que estamos viviendo, es previsible que afloren una mezcla de emociones, a veces, difíciles de manejar.
En muchas casas, hemos pasado de tener una rutina establecida donde la prisa y el poco tiempo eran lo que la definía, a estar todo el día juntos. Como consecuencia de ello, nuestras relaciones familiares pueden experimentar momentos de tensión y en ocasiones la convivencia en casa puede ser difícil, generando frustración y malestar en cada una de las personas que forman parte de la familia. Ahí es cuando tenemos que parar, respirar, darnos el espacio para entender que está pasando y regalarnos momentos que nos protejan de toda la tensión que nos genera esta situación.
Uno de los regalos que podemos ofrecernos es el siguiente ejercicio:
"EL PROTECTOR EMOCIONAL".
¿En qué consiste?
Se trata de una versión del juego popular "el amigo invisible" en el que participan varias personas que se hacen regalos entre sí de manera anónima.
El "PROTECTOR EMOCIONAL", seguiría el mismo procedimiento. Los participantes serían todos los miembros de la familia que están pasando juntos esta situación de "convivencia en cuarentena confinada". Se escriben los nombres de cada uno de ellos introduciéndolos posteriormente en una bolsa o en una cajita. Después, uno por uno, va introduciendo la mano y escogiendo al que será su protegido emocional.
En este caso el regalo consistirá en estar pendiente emocionalmente de las necesidades de la persona que aparece en el papel que te ha correspondido.
Cada uno nos convertiríamos en el protector de las emociones de otro miembro de la familia. Tenemos que estar muy atentos para identificar cuáles son las necesidades que tiene y como podemos satisfacerlas.
¿Qué podemos hacer para satisfacer las necesidades de nuestro "protegido emocional"?
- Escribirle notas cariñosas y motivadoras.
- Hacerle dibujos divertidos.
- Prepararle su comida o postre favorito.
- Hablarle cariñosamente.
- Planes divertidos: convertir el salón en una pista de baile, montar un karaoke, hacer un teatro....
- Planes relajantes: un masaje, ver el atardecer.
- Ser su confidente si quiere
- Escucharle, animarle, abrazarle, apoyarle si lo necesita.
- ....y también respetar su espacio y su tiempo.
Propongo que cada 2 días cambiemos nuestro protector emocional para poder fortalecer lazos con cada miembro de la familia siendo conscientes de sus necesidades y viendo como las podemos satisfacer.
¿Qué conseguimos con este juego/técnica?
- Fortalecer nuestro vinculo con cada una de las personas de nuestra familia.
- Estar menos pendiente de nosotros mismos, de nuestros miedos, de nuestras preocupaciones y empatizar con el otro.
- Todos nos convertiremos en protectores y protegidos emocionales, logrando un equilibrio entre el cuidado que ofrezco a los demás y el cuidado que recibo.
- Favorecer la colaboración y permitir ayudarnos unos a otros.
- Mejorar el clima familiar haciendo más agradable y divertida nuestra "convivencia en cuarentena confinada".




No hay comentarios:
Publicar un comentario