Instagram

jueves, 2 de abril de 2020

Un lugar seguro



Sea cuál sea la situación que te preocupe, puedes recurrir a tu lugar seguro. Ese lugar que escondes en tu cofre secreto protector. Ese cofre que contiene tu mayor tesoro, las herramientas que te acompañan y protegen cuando tienes algún asunto que solucionar.
Para ayudarte a ir a ese lugar seguro pide ayuda a esa persona que te cuida y te protege, o a aquella que te demuestra amor y cariño, o a aquella en quién confías para resolver tus problemas para que con voz tranquila y calmada lea para ti la meditación “Un lugar seguro”. Si lo prefieres, también puedes leerla tú mismo y practicarla a la vez o escuchar el audio que acompaña a esta meditación. Como lo prefieras!!!!


“A veces está muy bien tener un lugar en el que sentirse seguro, en el que nadie te moleste, un lugar en el que puedas ser tú mismo. Vamos a visitar ese lugar. Por eso voy a pedirte que te tumbes cómodamente en el suelo, sobre una manta o encima de la cama, con un cojín bajo la cabeza. Y ahora que estás tranquilamente tumbado/a, lleva tu atención a tu cuerpo. No tienes que pensar en ello, sólo llevar tu atención a tu cuerpo y simplemente darte cuenta de lo que hay. Quizás notas tu cabeza sobre el cojín, tu cuello y tus hombros también, notas tu espalda en el suelo y tus brazos están relajados a los lados del  cuerpo tumbado. Un momento en el que no hay que hacer nada. Y si te das cuenta de que todavía estás pensando, sabes que no tienes porqué  saltar tras tus pensamientos, simplemente los dejas pasar como las nubes. Todo tu cuerpo se tranquiliza, no tienes que preocuparte por nada. No tienes que ocuparte de nada ni de nadie. Ningún lugar adonde ir, simplemente tranquilizarte. Y ahora que estás relajado/a, busca en tu fantasía ese lugar en el que te sientas completamente seguro/a. Puede ser un lugar en el has estado alguna vez, o al que te gustaría ir, también puede ser un lugar que se te ocurra de repente, al que una vez fuiste de vacaciones o quizás la casa de alguien donde te encuentras a gusto. Ese lugar viene a ti por sí mismo, un lugar hermoso y tranquilo en el que te encuentras a gusto y seguro. Es un lugar en el que te quieren mucho, en el que eres completamente bueno tal y como eres. Ve a ese lugar y siente que bien estás en ese lugar tan seguro. ¿Qué es lo que ves?, ¿qué descubres?, quizás ves colores hermosos o hay animales y otros niños. ¿Qué es lo que notas?. No tienes que pensar en nada, aquí no tienes que hacer absolutamente nada. No tienes que ocuparte de nadie, sólo estar aquí contigo mismo en este lugar seguro, bonito, agradable. En este lugar todo está bien tal y como está. No hay que cambiar nada, es un lugar seguro. Siempre puedes volver a este lugar en los momentos en los que lo necesites. Está siempre cerca de ti, deséate a ti mismo toda la seguridad y felicidad del mundo. Desde la calidez del corazón te ves tal como eres, hermoso, dulce, y absolutamente bueno. Siéntelo. Un lugar seguro y agradable. Sabes que siempre puedes volver aquí, a este lugar seguro. Permanece aquí por un momento, y llévate esta sensación de seguridad de tu mundo interior al mundo exterior. Donde sea que estés. Este lugar seguro está siempre contigo, como tu respiración. Sólo tienes que ir allí con tu atención y ya está aquí”


(Meditación “Un lugar seguro”. Snel, E. Tranquilos y atentos como una rana. Editorial Kairós).





                                                                                    
Zona de los archivos adjuntos
Vista previa del vídeo Un lugar seguro de YouTubeista previa del vídeo Un lugar seguro de 

miércoles, 1 de abril de 2020

Me cuido, te cuido: "El protector emocional".


Durante el proceso que estamos viviendo, es previsible que afloren una mezcla de emociones, a veces, difíciles de manejar.

En muchas casas, hemos pasado de tener una rutina establecida donde la prisa y el poco tiempo eran lo que la definía, a estar todo el día juntos. Como consecuencia de ello, nuestras relaciones familiares pueden experimentar momentos de tensión y en ocasiones la convivencia en casa puede ser difícil, generando frustración y malestar en cada una de las personas que forman parte de la familia. Ahí es cuando tenemos que parar, respirar, darnos el espacio para entender que está pasando y regalarnos momentos que nos protejan de toda la tensión que nos genera esta situación.

Uno de los  regalos que podemos ofrecernos es el siguiente ejercicio:

"EL PROTECTOR EMOCIONAL". 

¿En qué consiste?

Se trata de una versión del  juego  popular "el amigo invisible" en el que participan varias personas que se hacen  regalos entre sí de manera anónima. 

El "PROTECTOR EMOCIONAL", seguiría el mismo procedimiento. Los participantes serían todos los miembros de la familia que están pasando juntos esta situación de "convivencia en cuarentena confinada". Se escriben los nombres de cada uno de ellos introduciéndolos posteriormente en una bolsa o en una cajita. Después, uno por uno, va introduciendo la mano y escogiendo al que será su protegido emocional. 
En este caso el regalo consistirá en estar pendiente emocionalmente  de las necesidades de la persona que aparece en el papel que te ha correspondido. 
Cada uno nos convertiríamos en el protector de las emociones de otro miembro de la familia. Tenemos que estar muy atentos para identificar cuáles son las necesidades que tiene y como podemos satisfacerlas. 

¿Qué podemos hacer para satisfacer las necesidades de nuestro "protegido emocional"?

  • Escribirle notas cariñosas y motivadoras.
  • Hacerle dibujos divertidos.
  • Prepararle su comida o postre favorito.
  • Hablarle cariñosamente.
  • Planes divertidos: convertir el salón en una pista de baile, montar un karaoke, hacer un teatro....
  • Planes relajantes: un masaje, ver el atardecer. 
  • Ser su confidente si quiere
  • Escucharle, animarle, abrazarle, apoyarle si lo necesita.
  • ....y también respetar su espacio y su tiempo. 
Propongo que cada 2 días cambiemos nuestro protector emocional para poder fortalecer lazos con cada miembro de la familia siendo conscientes de sus necesidades y viendo como las podemos satisfacer. 

¿Qué conseguimos con este juego/técnica?
  • Fortalecer nuestro vinculo con cada una de las personas de nuestra familia.
  • Estar menos pendiente de nosotros mismos, de nuestros miedos, de nuestras preocupaciones y empatizar con el otro.
  • Todos nos convertiremos en protectores y protegidos emocionales,  logrando un equilibrio entre el cuidado que ofrezco a los demás y el cuidado que recibo.
  • Favorecer la colaboración y permitir ayudarnos unos a otros.
  • Mejorar el clima familiar haciendo más agradable y divertida nuestra "convivencia en cuarentena confinada". 









martes, 31 de marzo de 2020

Acompañamiento emocional y recursos de afrontamiento en tiempos de (corona) crisis

Estamos viviendo una situación nueva y desconocida que nos genera miedo e incertidumbre. No sabemos que va a pasar con nuestra salud, con la de nuestros seres queridos.  Nos vemos amenazados a nivel físico y nuestro bienestar emocional también se ve afectado. 
De repente, sin esperarlo, nos vemos obligados a aislarnos socialmente, perdemos nuestra libertad para poder frenar el contagio.  Ante esta situación, es previsible que pasemos por distintos estados emocionales "normales" que, en muchos momentos, nos resultarán difíciles de manejar. Sentiremos incredulidad, tristeza, rabia, miedo, angustia, culpa, preocupación, alegría por las olas de solidaridad que se están generando, satisfacción por la ayuda mutua que nos estamos proporcionando....y de nuevo pasamos  a la preocupación, a la culpa, a la tristeza y al miedo.  

El impacto psicológico de esta situación será diferente en cada persona y va a depender de distintas variables; factores de personalidad, respuestas previas de afrontamiento en otras situaciones de crisis, percepción de riesgo,  información recibida, apoyo familiar y  social...
Es previsible que todos, en algún momento de este proceso de duelo por la amenaza de la salud perdida, veamos como se suceden una serie de reacciones consideradas "normales" como pueden ser la ansiedad y/o bajo estado de ánimo.

Muchas de las medidas que se han adoptado frente al coronavirus, no dependen de nosotros (objetividad en la información recibida, cuánto tiempo vamos a estar en cuarentena, qué va a pasar después...). No obstante si dejamos todo fuera de nuestro control, nuestro sentimiento  de indefensión irá  aumentando y las consecuencias psicológicas serán previsiblemente mayores.  Es necesario ir recuperando el control en esta situación ya que hay otras muchas cosas que si dependen de nosotros y podemos hacer para transitar este camino de la manera más adaptativa posible.


Ante esta situación, ¿qué podemos hacer?.
  1. Planificar y organizar la nueva situación. Nuestra vida va a cambiar, nuestras rutinas también. Por ello, es necesario tener un plan que nos permita organizar el tiempo. Podemos ayudarnos diseñando un planning semanal que incluya horario que vamos a dedicar a realizar distintas tareas (trabajo, tareas domésticas, deberes y tareas escolares, comidas...). Márcate objetivos realistas. Podemos motivarnos, dedicando un espacio a actividades de ocio o más lúdicas (hacer deporte, bailar, pintar, ...). Es fundamental respetar espacios y tiempos así como necesidades de cada miembro de la familia para que la convivencia sea lo más sana posible.
  2. Informarnos bien a través de fuentes oficiales y contrastadas sin llegar a la intoxicación de información.Estar todo el día informado no hará que tengamos mejor información. Es necesario poner en cuarentena la información que circula por las redes. 
  3. Hacer uso de la arteterapia: Sentir y expresar. De la forma que más te resuene. Puedes dibujar tu miedo, o poner melodía a tu preocupación, puedes teatralizar el vértigo que sientes,  bailar tu pena o escribir en una hoja en blanco palabras que reflejen tus deseos y anhelos.De la manera que lo sientas, saca fuera lo que sientes como forma de liberación emocional.
  4. Aprender a usar nuestra mente de investigador. Obsérvate a ti mismo y a los demás. No te juzgues por las reacciones emocionales que puedan aparecer. Si la organización de actividades no están funcionando, cámbialas. Esta es una situación nueva y es necesario enforcarlo como un experimento a través del ensayo - error. Aprovecha esta situación para entender que equivocarse forma parte del proceso de vivir, hay que desdramatizarlo. Podemos reparar el error y buscar soluciones usando la creatividad. 
  5. Cuidar lo que nos decimos y lo que decimos a los demás. Lo que sentimos tiene una fuerte relación con lo que nos decimos por lo que es importante cuidar las palabras que nos decimos. 
  6. Mantenter el contacto con los demás: con tus familiares, con amigos, con tus mayores, asegúrate que están bien.  Usa los recursos telefónicos que tenemos a nuestro alcance para que esa distancia social sea un poquito más cercana
....Y también: 
  1. Cuidar. Cuidar a los demás, cuidarnos a nosotros mismos. Cuida tu salud, tu alimentación, tu sueño. Cuida tu cuerpo con ejercicio físico, cuida tu mente a través de técnicas de relajación, meditación, mindfulness. Cuida tu tiempo y tu espacio. Cuida la relación contigo, tus relaciones personales, familiares y sociales. 
  2. Premiarnos, valorarnos, reconocernos. Vivir en cuarentena es un ejercicio dificil, nos tenemos que reconocer y valorar el esfuerzo que estamos haciendo.  Prémiate los logros y establece celebraciones familiares por cada semana superada.
  3. Aceptar la situación ....piensa que es temporal, ya queda un día menos!. 
  4. Pedir ayuda si lo necesitamos. A los nuestros, a los profesionales. 

.....CUÍDATE, CUIDA DE LOS DEMÁS......




viernes, 27 de marzo de 2020

Primavera





"Bienvenida primavera,
la gente impaciente en sus casas te espera.

Queremos que el virus se vaya
para poder correr y respirar en la playa.

Tus flores queremos oler
y tu arcoiris de colores necesitamos ver.

A mis abuelos echo de menos
quiero poder darles millones de besos tiernos,
confío en que pronto los voy a ver
y muchos abrazos les voy a dar otra vez.

Al cole quiero volver
Y, con mi seño y mis amigos jugar y aprender.

Bienvenida primavera, ahora que has llegado
sé que volveremos a abrazarnos.
Y a darnos todos esos besos que, a veces, por costumbre olvidamos regalarnos". 
(Poesía en familia)

Sentir y expresar. De la forma que más te resuene. Puedes dibujar tu miedo, o poner melodía a tu preocupación, puedes teatralizar el vértigo que sientes,  bailar tu pena o escribir en una hoja en blanco palabras que reflejen tus deseos y anhelos.
De la manera que lo sientas, saca fuera lo que sientes como forma de liberación emocional.





domingo, 22 de marzo de 2020

El árbol de las preocupaciones

Todos, en algún momento, tenemos alguna preocupación rondando por nuestra cabeza. No todos tenemos los mismos recursos para expresar lo que estamos sintiendo y cuando lo que preocupa no se expresa como cada uno pueda en  cada momento (hablandolo, escribiendolo, dibujando....), corremos el riesgo de que se convierta en una emoción enquistada que puede traer otras consecuencias físicas o psicológicas.
Una de las técnicas que podemos utilizar para gestionar la ansiedad, la angustia es  "la visualización ". A través de ella nos imaginamos una escena que el cerebro capta como real permitiendo liberarnos de la carga emocional negativa que algunas situaciones nos hacen vivir.

El siguiente video , "El árbol de las preocupaciones", es un ejercicio de visualización que permite, sobre todo a los más pequeños, sacar fuera de la mente aquello que preocupa proporcionando sensación de liberación, calma y bienestar.



Entrenando el ahora en tiempos de crisis.

Momentos dificiles, tiempos  raros, situaciones  nuevas. Y, aunque es evidente, que los pensamientos catastrofistas nos invadan y es inevitable caer en ellos, es necesario entender que desde ahí no vamos a poder poner solución a esta pandemia Todos tenemos la capacidad de contribuir a mejorar esta situación.
Con toda esta situación, las personas estamos cayendo en momentos de angustias, ansiedad, miedo. Y lógicamente es normal. Es una respuesta adaptativa a lo que estamos viviendo pero es importante utilizar algunas estrategias para evitar quedarnos ahí, paralizados, sin respuestas.

  1. Tenemos que autocuidarnos poniendo el foco no solo en lo físico sino también en lo emocional, en nuestra salud mental. Es necesario darnos espacios de liberación y también de contención emocional. 
  2. Es necesario comprender que no tenemos el control de todo. No podemos controlar este virus. Si podemos hacer cosas enfocadas a la prevención (quedarnos en casa para prevenir más contagios). No sabemos que va a pasar pero si podemos hacer cosas para cuidarnos y para cuidar. La incertidumbre forma parte de la vida y es necesario que aprendamos a convivir con ella. 
  3. Permítete estar triste, sentirte atemorizado,  preocupado.  Esta pandemia es una crisis social y sanitaria y es fácil sentir emociones desagradables ya que esto se escapa de nuestro control. Es importante no ocultarnos estas emociones, ni ocultárselas a nuestros hijos. Es necesario sentir lo que está pasando, es necesario también transmitir lo que estamos sintiendo sin atemorizar, sin alarmar. Es normal sentir todas estas emociones, es lógico sentirse abrumado por ellas. Reconócelas y acéptalas tal como son. Escríbelas, dibújalas, pide ayuda a las personas que tienes cerca. 
  4. Evita la sobreinformación. No es necesario estar todo el día expuesto a la información. En las redes circulan muchas noticias, algunas falsas, otras alarmistas. Fíjate un horario, un espacio para mantenerte informado. Generalmente las noticias se repiten generando un ruído mental que en este momento no es necesario. Desconecta algunos momentos y permítete estar presente, en el ahora. 
  5. Disfruta de tu ahora con tus hijos, quédate presente con ellos. Para ellos también es un gran cambio. Han pasado de tener una rutina establecida (colegios, actividades, trabajos de los padres) donde no era posible tener a sus padres siempre a estar todo el día con ellos. Es normal que nos quieran acaparar y necesiten hacer miles de actividades. Podemos sentir frustración, ansiedad por acumular tareas (de la casa, las del colegio, las del juego). Esto unido a la preocupación por la situación que tenemos de base puede hacer aflorar emociones desagradables relacionadas con el "no llego a todo". Ahí se hace necesario parar, priorizar lo importante. RESPIRA, date el espacio para entender lo que está pasando y regálate momentos presentes con ellos (cocina con ellos, juega, imagina). No es necesario hacer miles de actividades, permite que la pausa del ahora entre a tu vida y a la de ellos. 

Todos somos vulnerables a este virus, todos por igual nos podemos contagiar. Lo único que nos puede salvar es el autocuidado, la protección, la solidaridad. Entender que es necesario quedarnos en casa para frenar el contagio. No sabemos que va a pasar. No tenemos el control de todo, suelta esa idea.  Todos estamos confundidos, nerviosos, atemorizados, con dudas. Aquí es donde es necesario activar el botón de pausa emocional. 















jueves, 19 de marzo de 2020

Danzando con mis emociones




... y, en este caos, confusión e incertidumbre, me paro, hago una pausa, cojo aire y dejo que mis emociones fluyan, sin filtros ni censura. Como si de una danza se tratase. No es el momento de bloquear lo que siento ni de juzgarlo. Escucho lo que me nace, le dejo su espacio. Me paro, hago una pausa, respiro y siento....

Siento VÉRTIGO.
Vértigo a que el mundo se pare. Al futuro incierto, a no verte más, a no poder abrazar, a que no me abraces más. A que este echar de menos se convierta en un presente contínuo.
Vértigo al ver como el mundo se para. A perderme, a que no me busquen ni me encuentren si la brújula decide no indicarme cuál es el camino.

Vértigo al virus del MIEDO. Tengo miedo al miedo. Miedo a perder mi rutina en calma. A que me muerda el virus del miedo.
Miedo a que me venza el miedo, al temor, a la derrota. A perderme, a perdernos, a perderlos.
Miedo a que no amanezca esta noche eterna, a que el mundo siga dormido, a no encontrar la vacuna que nos ayude a despertar para inocular este virus del miedo al miedo.

Eso siento en este momento. Aunque algo dentro de mí,  me dice que no todo está perdido y que este vértigo y este miedo que me invade y que probablemente azota a una gran parte de la población, ha venido a decirnos algo. El mundo se resquebrajaba. Ya no sabía de que forma hacernoslo saber. No lo hemos escuchado hasta que ha tenido que gritar para que el ruido calle y poder entender lo que nos trata de decir. Todos nos necesitamos. Necesitamos unirnos para repetirnos una y otra vez "Todo irá bien". Necesitamos sintonizar con la energía del amor que aumenta nuestras defensas y así poder hacer frente al virus del miedo.